Cecilleforthekill / Fashion / Lifestyle / Looks / Words / febrero 23, 2017

WONDER WOMAN

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Dicen que hay que tener cuidado con lo que uno desea, por si acaso se hace realidad. Y hoy he estado pensando sobre eso. Sobre como fantaseamos, imaginamos sobre como nos gustaría que fueran las cosas. Y casi siempre (al menos a mi me pasa) cuando se empiezan a cumplir los deseos me invade un miedo atroz. Un miedo a que todo vaya demasiado bien, la sensación de que no me lo merezco, el miedo a que se estropee, que se tuerza, que no sea. La verdad es que todas las veces que he sentido ese miedo ha sido porque ha habido cambios en mi vida, que al contrario de malo, me han traído siempre cosas buenas. Después de darle vueltas y de mucho vértigo me di cuenta que lo que me repiten hasta la saciedad de “si tiene que ser para ti, será” es una realidad aplastante. ¿Cuántos caminos tiene la vida? ¿Cuántas cosas podrían haber sido para mí? Pero la realidad es que mi realidad es una sola, la que tengo delante: mi estudio de Madrid, las luces que lo iluminan y la crema de verduras que se está cocinando. Los pasos que he dado para llegar aquí los conozco bien, los he analizado, escrutado y pensado muchas, muchas veces. Y en muchas ocasiones durante el camino he sentido que lo estaba haciendo mal, que los pasos no eran los correctos. Ahora, desde un lugar mucho más calmado, más cómodo, me doy cuenta que los pasos eran los más correctos que nunca pude dar. Porque me han llevado hasta esta realidad tan mía y que tanto aprecio. Lo que está por venir no es más que el resultado de los pasos que he dado y que sigo dando. Y aunque me da un miedo atroz, por primera vez, miro al miedo con una sonrisa porque se que todo lo que me va a dar va a ser bueno.

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